Choosing a Service Format That Actually Fits
Elegir entre un servicio de calibración in situ o en laboratorio depende del volumen de piezas, la tolerancia requerida y el tiempo de inactividad que puedas asumir. Para series de menos de 50 unidades con tolerancias de ±5 µm, la calibración en laboratorio suele ser más rentable. En cambio, para líneas de producción continua con más de 200 piezas diarias, el servicio in situ con equipos portátiles evita paros largos. También está la opción de calibración remota asistida, útil cuando el acceso al equipo es restringido o el técnico no puede desplazarse. Cada formato tiene un costo operativo distinto y un impacto directo en la incertidumbre final de la medición. Lo importante es alinear la frecuencia de calibración con la criticidad del instrumento: un calibrador de anillos usado en control de calidad final necesita verificaciones mensuales, mientras que un comparador de taller puede funcionar con intervalos trimestrales. Revisar el historial de derivas y el tipo de uso ayuda a decidir sin sobredimensionar el presupuesto ni arriesgar la trazabilidad.